jueves, 10 de noviembre de 2016

EL PEOR NAUFRAGIO EN LAS COSTAS DE PUNTA DEL ESTE, DEPARTAMENTO DE MALDONADO

 204 años   se cumplieron el pasado agosto ,2016, de  la peor tragedia marítima en las costas uruguayas, cuando el buque “Salvador” naufragó frente a Punta del Este y más de 500 personas murieron.

 

 

En ocasión  de cumplir el naufragio 200 años, en  el  2012, se publica en Uruguay: 

 

"200 años del peor naufragio en la costa de Punta del Este"

 fte:http://eldiario.com.uy/2012/08/31/200-anos-del-peor-naufragio-en-la-costa-de-punta-del-este/ 

Por Ana De Salvo,  

fuente:: diario EL PAIS 2012.



Se cumplen hoy 200 años de la peor tragedia marítima en las costas uruguayas, cuando el buque “Salvador” naufragó frente a Puntal del Este y más de 500 personas murieron.
 Este barco fue hallado en el año 1993 por el buzo Héctor Bado.

El trágico desenlace sucedió a 250 metros de la actual Playa Mansa, la noche del 31 de agosto de 1812; el “Salvador” había partido del puerto español de Cádiz con destino a Montevideo, transportando a la oficialidad y tropa del  29º Batallón del Regimiento de Albuhera en Extremadura, y un destacamento completo de soldados de caballería, sus armas, correajes y artillería. Su intención era reforzar las guarniciones montevideanas, el último puesto de la Corona española en el Virreinato del Rio de la Plata.
El barco navegó durante tres meses, y su capitán ignoraba si Montevideo aun pertenecía a los españoles,  por lo que tomó la decisión de desembarcar primero en la Isla de Maldonado (actual  Gorriti), anclando a tres millas de Punta Ballena.

El 31 de agosto de 1812  amaneció con llovizna y neblina. El “Salvador” había fondeado durante la noche anterior,  y fue arrastrado unas cuatro millas del lugar, por lo que su capitán intuyó lo peor y  dispuso entrar en la bahía.  Una maniobra desgraciada hizo que encallara en el bajo “Del Monarca”  -en recuerdo del naufragio del barco inglés HMS Monarch- ocurrido pocos años antes.

De los 700 pasajeros y tripulantes del “Salvador” solo 130 lograron alcanzar la costa
Cerca de 700 almas transportaba el Salvador, de las cuales solo 130 lograrían salvarse alcanzando la costa cercana. Lamentablemente, en esa época muy pocos sabían nadar,  y muchos perecieron antes de llegar al agua, cuando los palos del barcos se les cayeron encima, producto de una mala maniobra para contrarrestar las fuertes rachas de viento producidas por la tormenta.

En el expediente de la época abierto por Antonio Acosta y Lara, se relata que el capitán del barco, el comandante de la tropa, y el párroco, desembarcaron en un pequeño bote mientras los demás se ahogaban.
Acosta y Lara pudo comprobar cómo la cubierta del “Salvador” se desprendía del resto del casco y comenzaba a flotar a favor del viento.  En los días subsiguientes los cuerpos fueron apareciendo en la costa; recibieron sepultura en una fosa común que se cavó en la zona de la Pastora, hoy la Parada 1 de Punta del Este.

Antonio de Acosta y Lara  nació en Sevilla 1786, fue piloto de la Real Armada Española y práctico del Río de la Plata.  Este marino sobrevivió  a los dos naufragios más impresionantes de la época: el de la fragata Asunción, ocurrido en 1805 en el Banco Inglés, y el del Salvador, hundido el 31 de agosto de 1812 en la bahía de Maldonado.

Fue Acosta y Lara quien dejó la descripción más precisa del naufragio del Salvador en el expediente que elaboró. El abordaría  este barco por su calidad de  piloto, vigía y capitán interino del puerto de Maldonado.  Acosta y Lara se  trasladó durante la noche del 29 de agosto al puerto para, al amanecer, embarcarse en una lancha de pesca que lo trasladaría hacia el “Salvador”,  sin sospechar el destino que tendría la nave.

En la crónica que hoy publica el diario El País,  consta la descripción que hace Acosta y Lara al momento del hundimiento de la nave siniestrada: “En el camino volví la vista sobre aquel doloroso quadro que acababa de abandonar, y vi la parte superior del buque ú obra muerta voyando ya sobre el agua” (sic).

180 años mas tarde, el pecio del “Salvador” fue hallado por casualidad por el buzo Héctor Bado  y su socio Sergio Pronczuck, cuando buscaban al barco “Agamenón”  de la Marina Inglesa, hundido en 1809 en la misma zona.

Los restos del Salvador están esparcidos en una amplia área y a seis metros de profundidad, tapados por el fondo marino. Se recuperaron centenares de restos del naufragio, muchos de ellos en un estado de conservación muy bueno; sin embargo nunca fueron rescatados los cuerpos de los que murieron en la tragedia y aun pertenecen atrapados en el lecho del mar.
Las operaciones de rescate de  los despojos del “Salvador”  se interrumpieron por decisión del Estado. Desde entonces, cazadores de tesoros “furtivos” se han adueñado de muchos objetos, aseguró Bado al diario  El País.